
Tus ojos son tan hermosos como el como el ocaso que cae ante mi en las tardes de verano. Tus manos son tan suaves como la caricia del viento en un atardecer de otoño.
Tus abrazos son como un abrigo gigante que me protege del frio en las noches de invierno. Tu perfume es tan hermoso como el de las rosas en la primavera. |
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